martes, 12 de mayo de 2009

HABITACION 101


Domingo, otoño, 18:45
La estancia en semipenumbra, dos velas rosadas encendidas, sendas llamas ondean, el olor a parafina se come el ambiente, la débil corriente de aire que produce el estropeado aparato de aire acondicionado mientras apesta a humedad la habitación balancea el fuego de los cirios haciendo que la sombra reflejada en la pared cambie constantemente de lugar.
Los viejos muelles del somier chirrían.
Se oyen susurros.
Gemidos.
Risitas.
Tumbado panza arriba un viejo marinero de tierra, sonríe desnudo, solo lleva puestas las gafas, empañadas por el fogoso momento, ve con turbidez a una bella mujer.
Isabel cabalga rauda sobre aquel extraño ejemplar de hombre, solo viste ropa interior de cuero blanco nuclear, en su mano derecha un abanico español color rojo pasión alivian las calientes gotas de sudor que se deslizan por sus largas pestañas encauzándolas hacia las arrugas de su cara que se le forman al gemir, de vez en cuando cierra con un grácil gesto el ventilador manual, y al mismo tiempo que envite al viejo marinero, fustiga con bravura su rostro, como si tratara de marcar el ritmo.
El, apunto de llegar al éxtasis, mira a través de la neblina de sus binóculos el movimiento de los pechos de su amazona, mientras su boca comienza a abrirse cada vez mas, y mas, y mas, y mas, necesita mas aire, pues su mente se esta comenzando a turbar.
Isabel que hasta el momento iba al trote, empezó a subir el ritmo, el movimiento de sus pechos formaban pequeños tornados en el espeso ambiente, los gemidos fueron multiplicándose rebotando el la insonorizada habitación, elevo la mirada hacia el espejo sito en el techo a la par que su zurda clavaba sin piedad las largas uñas teñidas de sangre en el pecho del gigantón. Los dos habían alcanzado el clímax, sus cuerpos sudorosos se fundieron, como un afluente a su río.
Isabel cogió un cleenex de la mesita, limpio su sexo y sin cambiar de pañuelito quito el vaho de las gafas de su amado, dejándolas después sobre la mesita..... levantose y dirigió su frágil cuerpo al baño, se giro, lo miro, y ¡LEVANTA YA JODER!
Todavía tumbado y sonriendo, abrió los ojos, su cara se transformó, con su diestra cogió las gafas, con las prisas se las calzo al revés, miro al techo, puso su mano sobre el corazón y resoplo, le había parecido ver que alguien lo miraba desde el techo, ¡idiota! Es mi reflejo en el espejo.


Isabel: 69 años
El Capitán: 71
El primer domingo de cada mes se citan en el mismo tugurio de siempre, en la misma habitación.
Llevan cuarenta años con la misma rutina.
Isabel, y su Capitán, no se quieren.
Pero, aman.
¿No es eso lo importante?


J.G.Barbey

domingo, 15 de febrero de 2009

MI MEJOR ENEMIGO



¿DIOS?

Ese dios que deja morir de hambre
A mis mejores amigos
(Que son los niños)
No amigo mío ese no es mi dios
Ese es mi mejor enemigo.
O ese dios que deja sueltos por el mundo
A hombrecillos con sotana y
Sin calzoncillos
Para que les metan mano a los niños.
No amigo ese no es mi dios
Ese es un mal nacido.
O ese dios que quiere a la mujer sin cultura
Y tapada hasta la sepultura
Y que aunque sea una aberración
Le inflinge la ablación.
No amigo mío ese no es mi dios
Porque en el fundamentalismo no creo yo.
O ese dios que arma hasta los dientes
A cuatro terroristas indecentes
Para que nos maten a los inocentes
No amigo mío ese no es mi dios
Ese es un dios armamentista.
O ese dios que me dice
Que el diablo esta en el burdel de al lado
Y no me deja amar en cualquier momento dado
Y me dice que por solo rezar, el cielo me regalara
Y que ojo por ojo y diente por diente,
Y que no mate, cuando el mata,
Y que no robe, cuando el me roba a un ser querido,
Y que lo ame a el sobre todas las cosas ¡
No amigo ese no es mi dios
Porque es egoísta
Es Narcisa
Es embustero
Es vengativo
Es pendenciero, traicionero, y carroñero.
Es mi mejor enemigo.




J.G.Barbey

sábado, 10 de enero de 2009

NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA

DÍA 5 DE ENERO DE 1999

Son las once y media de la noche y me voy a dormir.

A las dos y media un ruido me despierta, mi almohada esta empapada, estaba babeando mientras tenia un sueño erótico, vuelvo a oír ruido en el comedor.

Me levanto sigilosamente, alguien anda hurgando en mi casa, cojo el bate de béisbol que tengo detrás de la puerta, sin hacer el mas mínimo ruido me dirijo hacia donde intuyo que esta el intruso.

El árbol de navidad con sus luces encendidas, en uno de sus parpadeos veo la cara de un negro, mis pensamientos se introducen en lo mas hondo de mi racismo.

-Ya lo decía yo, en vez de venir ha trabajar vienen a robar-

Me acerco por detrás casi de puntillas, alzo el bate, y golpeo con todas mis fuerzas al ladrón, se oye un sordo chasquido, el cuerpo cae a plomo, y queda inerte en el suelo, lo miro pero no se mueve.

Me siento en el sofá, enciendo un cigarrillo, doy dos grandes caladas.

Las dudas comienzan a asaltarme, ¿y si lo he matado? bueno la policía no podrá acusarme, a sido defensa propia, ¡estaba robando en mi casa!

Termino el cigarro, enciendo la luz, ¡cooooooño!

Aquel hombre que esta boca abajo lleva puesta una capa con incrustaciones de diamantes, y una corona en la cabeza.

Giro su cuerpo, no sin dificultad, ¡dios mio, es Baltasar!

Comienzo a dar vueltas por la estancia, estoy muy nervioso, ¿y si se despiertan lo niños y ven que he matado ha su rey?

Intento meter el cuerpo en el saco que hay a su lado, pero esta lleno de paquetes, comienzo ha sacarlos, todos llevan una nota, para mama, para papa, para Marga, Marga Marga, a si la vecina del quinto, es un bote de colonia, para Pascual un portátil, joder este me lo quedo que yo no tengo, y sigo hasta vaciar el saco. Después meto en el, el pesado cuerpo, me pongo la capa y la corona, me echo el saco al hombro, no se porque pero no pesa.

Ya estoy en la calle, al lado del contenedor de basura hay un camello, me mira extrañado, mi mano como si obedeciera una orden mete la mano en el saco y saca una cámara de vídeo de ultima generación, se la enseño, mientras le digo -te la cambio por un talego-, el camello la coge, la mira, me mira, -ostia justo como la que yo quería-, acto seguido se mete la mano en un bolsillo y me da un gran trozo de chocolate envuelto en papel de aluminio, después me da una biblia y me dice -toma esto de regalo, los pulmones los pones tu, je je-.

Tire cuesta abajo mientras iba liando, y en un parpadeo, me encontré en una casa dejando regalos, y cada vez que parpadeaba estaba en otra casa, parpadee cientos de veces,quizá miles, y en el ultimo parpadeo,aparecí en un garito del casco antiguo, se llamaba el Portalet, allí estaban también Gaspar y Melchor y cogimos una mierda impresionante.

Salí de la tasca haciendo eses, me tropecé con el escaparate de al lado, centre mi doble visión, en el cristal ponía "Peluquería unisex DALILA", empecé a reír, la risa se convirtió en tos, y la tos en una arcada, me apoye y vomite, arranque un panfleto de la pared y antes de limpiarme la boca lo leí, CURSILLOS ECONÓMICOS DE PILATES, profesor, PONCIO, otra vez me entro la risa, y las arcadas, pero antes de vomitar ya estaba en casa.

Ya hace diez años que todas las madrugadas del seis de enero, mi rostro se vuelve oscuro y salgo a repartir ilusión, pero hoy, seis de enero de 2009, mientras me hago una infusión de maría, que no coloca pero tranquiliza, se esta gestando un plan en mi cerebro, je,je, el sábado por la noche, volveré a salir.

Dos de la madrugada, ya del domingo, salgo a la calle, pienso donde quiero ir y parpadeo, y aquí estoy. Parpadeo unas cuantas decenas de veces en toda la noche y luego vuelvo .

Ya en casa mientras desayuno, pienso en todo lo que he repartido durante la noche.

Entre poblados Sudsaharianos y Somalis, una cincuentena de pozos de agua y otros tantos de camiones llenos de medicamentos, en la India, trece escuelas con todo su material, a los esquimales, y no se porque, veinte neveras, en Cuba, una democracia, en Venezuela, unas elecciones sin Chavez, pero lo que mas me ha divertido son las trescientas mierdas, mierdas de verdad, no de esas que se comen no, bueno las trescientas mierdas que he dejado en el dormitorio de la casa blanca. Ja ja ja, me gustaría ver la cara de Bush cuando se despierte y note que su habitación huhele tan mal como el.

De lo único que me arrepiento es que al pasar por Palestina he dejado unos cuantos misiles, pero bueno ya esta echo, y estoy contento por todo lo demás.

Ahora ya estoy haciendo una lista, pues estoy decidido a salir una vez al mes, para hacer regalos que de verdad sean útiles.

¿Que os parece?

¿Queréis ayudarme en la lista?

J.G.Barbey

domingo, 4 de enero de 2009

LA CARTA

Mama se acababa de sentar en el sillón de piel color crema, estaba agotada, había terminado de barrer y fregar todo el piso después de hacer la cena, preparar la comida de mañana, planchar, fregar los platos, hacer dos lavadoras y tenderlas, quitar el polvo de las estanterías, cambiar la ropa de verano por la de invierno. Todavía le quedaba pasar el aspirador por las alfombras, pero estaba agotada.

Sus hermosos ojos verdes estaban a punto de ser cubiertos por aquellos delicados párpados, pero el sonido de la llave introduciéndose en la cerradura interrumpió lo que podría haber sido un feliz sueño.

Note como su corazón se aceleraba, y su piel recibía pequeñas descargas eléctricas.

Y allí apareciste tu, con la camisa por fuera, la chaqueta debajo del brazo, tambaleándote, y con un fuerte aliento a alcohol.

Mama se levanto de un salto, se dirigió a la cocina para servirte la cena, tu la seguiste, y comenzaste a manosearla, ella intento resistirse mientras la apestabas de vino barato, le arrancaste el vestido al tiempo que te desabrochabas el pantalón, mama lloraba, te suplicaba, pero tu solo querías sexo, porque era de tu propiedad.

Mama estaba a punto de ceder como en otras tantas ocasiones, pero en ese momento se acordó de mi, y con el poco coraje que le quedaba, te golpeo con una jarra en el pecho, te tambaleaste, entre la borrachera y el golpe , estuviste a punto de caer, pero no caíste.

Como en tantas ocasiones, empezaste la rutina de pegarle a mi madre, el primer puñetazo en la cara, le rompiste la nariz, después dos mas en la barriga, mama se golpeo con las paredes de la cocina, yo me golpee con las paredes liquidas, probablemente me rompí algún huesecillo.

Hoy te escribo esta carta, para darte las gracias, las gracias de no haber nacido, las gracias por no tener que llamar papa, a un hijo de puta como tu, las gracias por mandar de esa ultima paliza a mama al hospital, y que te denunciara para que tu te estés pudriendo en la cárcel.

Mama algún día encontrara a un buen hombre, y entonces podre nacer.



J.G.Barbey

sábado, 20 de diciembre de 2008

CUENTO DE NAVIDAD

Erase una vez...
Un pequeño pueblo de los pirineos.
Allí vivía Pau y su mujer Laia, con su único hijo Pep.
Los años pasaban incansablemente entre el trabajo y las tareas del hogar.
Pep, paso de la infancia a la adolescencia pausadamente, y después sin nadie darse cuenta se convirtió en un hombre. Comenzo a festejar con una muchacha del pueblo vecino, para dos años después celebrar la boda. Todo era felicidad.
Mas tardaron, cuatro años en concebir el hijo tan deseado.
Marc nació el día de noche buena, y fue bautizado en la catedral de Santa María de Urgel el siguiente jueves santo.
Pero la felicidad no dura eternamente, y un día frio y soleado, Pau fallecía de un infarto.
Laia, fue a vivir con su hijo, su nuera, y su apreciado nietecillo. Laia había vendido su casa y todas sus tierras, donandoselo todo a Pep. Pero quien administraba la casa y las cuentas era su mujer, y en pocos años, despilfarro aquella pequeña fortuna.
Pep tenia un duro trabajo y un pésimo sueldo. La alegría de aquella casa se había ido esfumando.
Su mujer le recriminaba constantemente, lo poco que ganaba,que su madre era una boca mas, que no llegaban a final de mes, y así un día tras otro, y otro mes, y otro año.
Un día de Navidad, Pep llegaba a casa cansado, su mujer volvía a hurgarle en las entrañas con respecto a su madre, y Pep exploto, fue a hablar con su madre, le explico que la situación económica no era muy buena y que ya no podía permanecer por mas tiempo en aquella casa, la madre lo miro, y sin decir nada se fue. Tenia setenta y ocho años y ningún sitio a donde ir, pero se fue.
La mujer de Pep, en un acto de cínico civismo,le dijo a su marido -cariño, le podrías dar una manta a tu madre por lo menos, ahí fuera hace mucho frío-
Pep miro a su hijo -Marc, corre a tu cuarto, y traeme una manta, para que se la lleve a la yaya-
Marc salio corriendo a su habitación. Pasaron los minutos y Marc no regresaba, fue entonces Pep al cuarto de su hijo, y se lo encontró sentado en el suelo, con unas tijeras cortando la manta.
-Pero hijo ¿porque estas cortando la manta?-
El niño siguió cortando, y cuando hubo acabado, le dio la mitad a su padre y le dijo.
-Esta mitad es para que se la lleves a mi abuela, y la otra mitad, la guardare para cuando tu seas viejo y te tenga echar de casa-
Pep enseguida comprendio la lección que le acababa de dar su hijo, cogió una manta nueva y salio corriendo en busca de quien le había dado la vida. A la media hora la encontró en la plaza mayor, su pelo cano cubierto de nieve, temblaba de frío y de soledad, le echo la manta y la abrazo mientras las lágrimas se congelaban en sus mejillas.
Al volver a casa, la sentó en la mecedora, junto a la chimenea, espero a que entrara en calor y acto se guido, cogió la manta, se la tiro despectivamente a su mujer, y cogiéndola del brazo la acompaño amablemente hasta la puerta, y una vez allí le propino una patada en el culo.
Y fueron felices y no comieron perdices porque no les gustaban.
A la mujer la vieron años después en París, trabajaba en un lúgubre burdel.
Y colorín colorado este cuento podría no ser un cuento.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

LA VIDA ES UNA SORPRESA

Era la primera vez que entraba en aquel café atestado de gente.
Detrás de la barra, una mujer de espaldas. Sin esperar a que se diera la vuelta, pues iba con algo de prisa, le pedí un cortado con la leche bien caliente, ella giro su cabeza, supongo para cerciorarse de quien le pedía algo sin tan siquiera decir buenos días, nuestras miradas se cruzaron tan solo un instante, y yo como un bobo me quede boquiabierto, dios mio, era la mujer mas hermosa que jamas había visto.
Apartir de entonces buscaba siempre un hueco durante el día para acudir a aquel café, y así poder verla, se llamaba Eva. Con el transcurso de los días fuimos cogiendo cierta confianza, cada vez halábamos mas rato, en nuestras miradas se notaba algo de complicidad, un guiño, una mueca, y ya sabíamos que íbamos a decir, una sonrisa maliciosa, y después una carcajada.
Cierto día, al entrar, no estaba. Me dirigí al servicio para lavarme las manos, y al abrir la puerta, allí estaba mi Venus, nos miramos un rato, y después en un gesto de atrevimiento, rodee con mis manos su cintura y la bese, ella me arrastro con dulzura al interior de lavabo, seguíamos besandonos con pasión mientras yo acariciaba sus pechos, notaba en mi cuello su respiracion cada vez mas agitada, mis manos calientes rozaban sus muslos, le levante suavemente la falda, con mis pulgares fui bajando sus braguitas, ella ya casi gemía, una de mis manos fue derecha a su sexo.
Mi cuerpo quedo electrizado como si me hubiera caído un rayo, mire su cara y después otra vez su entrepierna.
-No me digas que no lo sabias-
Yo no tenia palabras, ¿como podía ser que aquella cara tan bonita, tuviera un pene entre las piernas? pequeño, pero en definitiva un pene.
Eva puso cara de asco, se giro, corrió el cerrojo y se dispuso a salir.
Yo sin saber porque cerré la puerta de un manotazo, la abrace, después lo hicimos. Para mi era la primera vez, bueno la primera no, bueno ya me entendéis.
Dos meses después vivíamos juntos.
Un año y medio mas tarde, Eva se opero, ahora ya era una mujer completa, y nuestra felicidad también.
Mas o menos a los tres años, volvía de un viaje de negocios, llevaba toda la noche pensando en mi amada, me pare en una lencería, le compre un conjunto precioso, negro con encajes rojos, y una botella de buen cava, me apetecía celebrarlo sin ningún motivo.
Entre en casa sigilosamente para sorprenderla, abrí la puerta del dormitorio y SORPRESA.
Pero el sorprendido fui yo.
Eva no estaba sola.
No lo entiendo cariño, si por lo menos me engañaras con otro hombre, a lo mejor lo entendería, pero una mujer, porque, Eva porque.
No lo se mi príncipe, fue después de la operación cuando descubrí mi tendencia lesbiana.
Me senté a los pies de la cama y hundí mi rostro lloroso entre mis manos.
La otra mujer se sentó a mi lado, comenzo a hablarme, después estuvimos el resto del día y toda la noche discutiendo.
Ya han pasado tres años de todo esto.
Ahora vivimos felices, hacemos un trio perfecto

sábado, 6 de diciembre de 2008

EN EL NOMBRE DE DIOS

Corria el año 1609 por una esplendida primavera.
Tirza (del griego, delicia) paseaba pausadamente por los montes de Buxanda, su pelo dorado como el trigo, revoloteaba mecido por el viento. De vez en cuando se agachaba y con un gesto casi infantil, recogia alguna flor, una ramita aqui, una seta alla, incluso algun insecto, para ponerlo de inmediato en la cesta que llebava colgada de un brazo.
Ya de vuelta a casa, mientras tarareaba una nana en el extraño idioma materno, oyo a su espalda el sonido de un carruaje.
Tirza se giro, conocia de sobras aquel carruaje con adornos en oro, escoltado por una veintena de guardias.
El carro se paro, la puerta se abrio, y alli aparecio la desagradable cara de Juan de Valle Alvarado, uno de los tres inquisidores de Logroño.
-Buenos dias señora
Tirza se inclino en un gesto de reverencia y le devolvio el saludo
-¿Que hace una mujer tan bella, sola por estos caminos?.
-Estaba recogiendo unas flores.
-¿Puede usted enseñarmelas?, me encanta la flora de esta region.
Ella le dio la cesta con la mano temblorosa.
Juan de valle Alvarado la miro como si quisiera atravesarla.
-¿Sabe que estas setas, son venenosas?
-No señor, no lo sabia, las he cogido por que su color, su color es, es precioso.
A Tirza no le dio tiempo ni de intentar salir corriendo, el inquisidor habia echo un gesto a sus guardias, y cinco de ellos cayeron en un santiamen encima de ella, la golpearon, la patearon, y una vez inmovilizada los cinco abusaron de ella.
Tirza no opuso mucha resintencia, sabia que su vida dependia de dejarlos hacer, despues la dejarian tirada junto al camino.
Cuando desperto, le dolia la cabeza, se la toco con la mano, tenia sangre, miro a su alrededor, pero estaba todo oscuro, solo un halo de luz penetraba por una diminuta ventana cruzada por fuertes rejas.
Alguien se acerco a ella,-¿como te encuetras pequeña? ¿quieres un poco de agua?
Tirza, que ya se le estaban acostumbrando los ojos a la penumbra, descubrio a una anciana con la cara llena de arrugas.
-¿Donde estamos?
-Bien bien no lo se, pero se que estamos en un castillo en algun lugar de Logroño.
-¿y por que me han traido aqui?
La vieja sonrio -aqui todos estamos acusados de brujeria.
Al dia siguiente fue interrogada por Juan de Valle y Alonso becerra, y le digeron que le dirian la sentencia cuando llegara el inquisidor que faltaba.
En la prision estaban encerradas casi cinco mil personas, y todas las noches quemaban en la hoguera a alguna de ellas.
Un mes despues llego el tercer inquisidor, Alonso Salazar. Llebava dieciocho meses estudiando todas las actas de los alli encerrados.
Una semana despues, y no sin mucho revuelo, se decidio absolver a todos los que estaban recluidos, por falta de pruebas.
Tirza volvio a su tierra.
Tirza paseo por el monte. En el recogio algunas cosas.
Y la primera noche de luna llena, mezclo pausadamente algunas de las cosas que habia recogido, las envolvio en un papel traido del lejano Egipto, y en el escribio ciertas palabras, despues, volvio al monte, y junto a un arbol que habia plantado uno de sus antepasados, prendio dicho papel.
Tirza se fue a casa, estaba feliz, la venganza estaba servida.
Ventiocho dias despues.
Noche de luna llena.
Alonso Becerra y Juan de Valle, aparecieron muertos junto a cinco de sus guardias. Nadie supo nunca cual fue la causa de sus muertes.



J.G.Barbey

martes, 2 de diciembre de 2008

LE LLAMABAN CHARLY

Aquí estoy, durmiendo con mi soledad. Esta extraña vida me maltrata, me humilla.
Hasta ayer, era feliz.
Hasta ayer, vivía con Natalia, llevábamos ocho años juntos, vivíamos y conviviamos intensamente, nos levantabamos a la misma hora, desayunabamos al unisono, después cuando ella iba al trabajo, yo me dedicaba a hacer mis cosas, dábamos largos paseos por el parque, ella acariciaba mi pelo mientras yo la besaba.
En verano, los fines de semana nos bañábamos en la playa, y en invierno en la montaña, jugábamos con la nieve. Nos queríamos, nos encestábamos el uno al otro.
Pero un día empezó a cambiar, llegaba tarde del trabajo, los paseos eran cada vez menos frecuentes, incluso su olor había cambiado.
Y aquí estoy, solo, en la calle, sin nada que llevarme a la boca, sin una cama caliente, y sobre todo sin Natalia.
Amenudo merodeo por los contenedores que hay detrás del supermercado, pero hay otros como yo, y tengo que pelear con uñas y dientes por un trozo de basura.
Ya han pasado dos meses, estoy muy delgado, mi andar es famélico, estoy sucio, y los parásitos me chupan la poca sangre que corre por mis venas, pero aun y así, voy cada día al parque, quizá vea a Natalia, y se apiade de mi, pero nunca ocurre, es como si se hubiera esfumado.
Hoy voy paseando apesadumbrado junto al edificio de la universidad.
Dos muchachos se acercan a mi, yo los miro humildemente, (tienen cara de buenos chicos) a lo mejor me dan algo, y si, si que me dieron, uno de ellos tenia un palo en la mano, y comenzo a darme palos en la espalda, mientras el otro me pateaba la boca, mucha gente pasaba por allí, pero nadie hizo nada, logre zafarme y salir corriendo, pero me lanzaron el palo y me golpearon en la cabeza.
Horas después me desperté tumbado en una camilla, un doctor estaba curando las múltiples heridas, mientras me decía cariñosamente, tranquilo, tranquilo te pondrás bien. Cuando termino de curarme apareció un hombre con uniforme, me cogió en brazos y me subió a un camión.
tres horas mas tarde me hallaba encerrado en una pequeña habitación.
Transcurrieron muchos días, no se cuantos, no me trataban muy mal, me daban de comer tres veces al día, y un cubo de agua limpia todas las mañanas.
Un día mientras hacia la siesta después de comer, oí una voz, al abrir los ojos, vi a la mujer mas hermosa que jamas me pude imaginar, estaba detrás de las rejas mirándome, a su lado el hombre del uniforme, ella se giro gracilmente y le dijo ESTE, el hombre del uniforme le contesto, esta usted segura señora, ella asintió repetidas veces con la cabeza.
Ella se llama Sandra.
Ahora todos los días paseamos juntos por el parque, me quiere mucho y yo a ella también, me ha comprado un collar nuevo, y una correa de esas que se estiran y me dejan andar tres o cuatro metros delante de ella.
Ahora los dos somos felices, ella estaba sola y yo también.

POR FAVOR NO SEÁIS ANIMALES
NO ABANDONEIS A VUESTRAS MASCOTAS
ELLAS OS QUIEREN SIN CONDICIONES


J.G.Barbey

sábado, 15 de noviembre de 2008

SIN ESPERANZA NO HAY FUTURO

Allí estábamos, mama, papa, y yo. Era un gran día, papa decía que donde íbamos, tendríamos una casa para nosotros solos, y que en una habitación, había una cosa que dándole vueltas salia toda el agua que querías,¡y sin parar, si, si toda la que quisiera!.
Cuando el sol estaba justo encima de nosotros, nos toco embarcar, el barco no era tan grande como me había dicho papa, y eramos muchos, mas de los que vivían en mi pueblo. A mama, que hacia un tiempo le había salido un bulto en la barriga, le costo subir, pero mi padre tan amable como siempre la ayudo. Fuimos los primeros en subir, y nos sentamos al principio del barco. Yo ya tenia ganas de llegar, aunque papa me había dicho que quizá tardáramos cuatro o cinco días.
Todo el mundo reía, y cada cierto tiempo cantaban una canción que decía algo sobre la esperanza.
Esa misma noche, y cuando todo el mundo quedo dormido, papa me miro, y me hizo ese gesto que hacen los mayores para que los menores se callen, poniéndose el índice verticalmente sobre los labios, después desenrollo un hilo de pescar que llevaba al rededor de su cintura, saco el pellejo de cabra que tenia escondido bajo sus piernas, y de el extrajo un trozo de pescado seco, lo partió en trozos pequeños con el machete, y pincho uno en el anzuelo, para después lanzarlo al mar. Yo no entendía que después de estar todo el día sin comer, tirara la única comida que teníamos al mar, pero no me atreví a decir nada.Ya había tirado casi la mitad, cuando el sedal como por arte de magia cobro vida. Mi padre tiraba con fuerza, y pocos minutos después, sacaba un pez tan grande como mi brazo. Le corto la cabeza, y la guardo en el pellejo de cabra, le dio a beber la sangre a mi madre, para acto seguido cortarlo en tres trozos, después me quede dormido.
Al quinto día la gente empezó a discutir, a pelearse, muchos, casi mas de la mitad cayeron al agua, nadie hizo nada por ellos, ya nadie cantaba aquella alegre canción , solo se oían lamentos, no quedaba agua dulce, ni comida, ni esperanza. Solo mama y yo, y solo por la noche, bebíamos la sangre de los pocos peces que papa pescaba, el no bebía, decía que estaba bien.
Al décimo día, de madrugada, mama comenzo a gritar mientras se cogía con las dos manos aquel bulto que tenia en la barriga, hacia frío, pero ella estaba sudando, y parecía que le costaba respirar.
Unas horas después, ya no sudaba, ni gritaba, ni respiraba.
Papa pedía ayuda, pero nadie se movió, nadie ya respiraba. Entonces me miro serio y me dijo, a partir de hoy debes de ser un hombre, y acto seguido con su machete corto la barriga de mi madre por la mitad, introdujo sus manos al tiempo que me pedía que cortara un poco de sedal y un trozo del vestido de mama, mientras el de rodillas parecía agotado.
Una hora después papa cayó al agua. Pero antes me había entregado algo, envuelto en la chaqueta de una de las personas que estaban muertas en el barco, y diciendome casi sin fuerzas, esta es tu hermana, es tu deber cuidarla.
Llevaba dos días pescando, y dándole de beber la sangre de los peces a aquella maravillosa criatura, cuando divise tierra.
Comencé a cantarle a mi hermana aquella canción de esperanza. En la playa habían cuatro personas, hablaban mi mismo idioma, eso era raro por que mi padre me había contado que la gente que vivía en donde íbamos era muy diferente a nosotros. Me preguntaron mi nombre y de donde era, nos montaron en un viejo carro tirado por bueyes, medio día después llegábamos a un pueblo. Aquel pueblo se parecía mucho al mio, pero yo estaba contento, por fin llegaba a la tierra de la abundancia. El carro se paro delante de una casa, se parecía mucho a la mía, de ella salio mi abuela.
El mundo se me cayó al suelo, mis negros brazos cubiertos de salitre de la brisa marina, temblaban, casi se me cae mi hermana al suelo.
Tantas penurias pasadas, tantas perdidas, para que al final mi destino, fuera el principio.




Oraca Salem, aquel niño negro y su hermana, dos años después, volvieron a hacer
la travesía.
Ahora Oraca vive en barcelona, trabaja de cocinero en un hotel.
Su hermana a la que llama montserrat, estudia medicina en la universidad.

AL FINAL SI HAY ESPERANZA

J.G.Barbey

viernes, 31 de octubre de 2008

LAS MENINAS

Estoy sentado frente al ordenador, escribiendo unas poesías que se me han ocurrido esta mañana mientras trabajaba, miro por la ventana, llueve, hace días que no cesa, la montaña que me resguarda del viento esta empapada, los arboles se ahogan mientras me miran, y la hierba nada entre los pequeños charcos que se han formado.
Cuando mis dedos vuelven a juguetear con el teclado, las luces de la lampara, tiemblan como si tuvieran parkinson, y en cuatro temblores mas, se apagan.
¡Joder, ahora tiene que irse la luz, me cago en..........
Me levanto a tientas por el escritorio. No se ve ni torta.
Noto como si alguien rozara mi nuca, y me susurrara algo ininteligible al oído, me pego a la pared justo donde esta la reproducción del cuadro de las meninas, con la diestra intento encontrar el interruptor, por si acaso, estoy empezando a sentir miedo.
Y justo cuando empiezo a notar un sudor frió, justo en ese instante, vuelve la luz.
Doy un gran suspiro, al tiempo que me averguenzo de mi mismo.
Pero es cuando miro la frente, cuando empieza otra historia.
Delante mio, el gran espejo. Lo miro, y me veo reflejado, con el cuadro de las meninas a mis espaldas.
Una de ellas, la que parece tener síndrome de down, me tiene cogido por los pelos, mientras el perro muerde mi cuello, las otras cuatro bailan, como enloquecidas por el olor a oleo.
Logro zafarme, no sin mucho esfuerzo, me giro, y comienzo a recular sin perder de vista el cuadro, y sigo reculando hasta que mi espalda nota el helor del espejo.
Alargo la mano cogiendo la silla que hay a mi izquierda, y la levanto para destrozar la pintura,
pero en ese instante noto un pinchazo en la espalda, al tiempo que veo en el espejo que hay pintado en el cuadro, a Felipe IV y a Mariana como ríen despiadadamente.
Doy un giro de trescientos sesenta grados todavía con la silla en alto, y descubro para mi asombro, que en el gran espejo esta Velazquez, me ha clavado el pincel, su diestra esta llena de sangre.
Mis piernas empiezan a flogear, noto como la vida se esfuma, caigo de rodillas, y la silla que todavía estaba alzada, cae sobre mi cabeza, abriéndome una gran brecha. Me tumbo sin fuerzas en el suelo.
Las luces de la lampara, tiemblan como si tuvieran parkinson, y en cuatro temblores mas se apagan, para no encenderse jamas.


J.G.Barbey

FELIS JALOBUEN

martes, 28 de octubre de 2008

EL QUE BUSCA ENCUENTRA.....JA.JA.JA

Este pasado agosto, paseaba por mi ciudad en busca del libro perdido.
Los hijos de la lluvia, de Torcuato Luca de Tena. Yo tenia ese libro, pero un día cometí la imprudencia de dejárselo a un "buen amigo", y como es lógico desapareció por arte de magia, y como todavía tengo el hueco en la biblioteca decidí volver a comprarlo.
Y por dios os digo que lo busque con ahinco, mas me fue imposible encontrarlo.
Ya de vuelta hacia casa, pase por una tienda de esas que venden aire acondicionado, y me decidí a entrar. ¿Porque no voy a tener yo aire acondicionado? me pregunte como un idiota, si si como un idiota,¿Por que me pregunto yo eso, si no se que contestarme?
Bueno en definitiva, la tienda estaba abarrotada, había transcurrido mas de tres cuartos de hora peninsular, y todos los que allí estábamos, sudábamos como cerdos (bueno, cada uno suda como lo que es). Pardiez, resultose, que no funcionaba el aire acondicionado. Tres segundos después la tienda estaba vacía, ¿como íbamos a comprar un aparato de aire, si el dueño en su casa tiene cuchara de palo?¿que garantía tendríamos de un individuo así?
Total que me fui a casa sin libro y sin aire, bueno la verdad es que pase por un chino y me compre un abanico con instrucciones, "para leer un rato, sabéis"

MORALEJA: Si queréis un libro, ir el domingo al mercado de San Antonio
El aire acondicionado comprarlo en invierno
Y las estufas en verano
Además os saldrá mas barato


J.G.Barbey

miércoles, 15 de octubre de 2008

¿UN HOMBRE BUENO ?

Pepe es un buen hombre.
Pepe se levanta todas las mañanas a las cinco, prepara su desayuno y el de sus hijos, se asea y se viste. Sobre la mesa del comedor hay cien euros que su mujer le deja tres veces por semana, los coge, y después entra en la habitación de sus hijos y les da un par de besos a cada uno, y se va a trabajar.
Pepe es un buen hombre.
Ya en la parada del autobús, nunca se pone en la cola, deja que todo el mundo entre primero y cojan asiento. El se queda siempre de pie, se dice a si mismo que la educción es lo primero.
Pepe es un buen hombre.
Mira a su alrededor, todos los asientos están ocupados. Cuatro keniatas negros como el azabache, cinco o seis marroquíes, tres individuos aparentemente indus, aunque podrían ser también de pakistan, detrás, sus respectivas mujeres, una docena de chinos cargados de innumerables cajas. Pepe los mira a todos de soslayo, ninguno supera los cuarenta. El sigue de pie, a su lado también de pie una señora de unas setenta primaveras, su pelo es blanco como la nieve, y sus arrugas, escarpadas como Montserrat.
Pepe es un buen hombre.
Por la tarde, va a buscar a sus hijos al colegio, les prepara el baño después de merendar, los ayuda en sus deberes, prepara la cena y los acuesta.Su mujer esta trabajando, "siempre tiene el turno de noche".Hace ya ocho años que duerme solo todas las noches. El colchón esta casi nuevo, pues no hay sexo sobre sus sabanas.
Pepe es un buen hombre.
Hace ocho años, al prepararse la leche para acostarse, se equivoco, en lugar de ponerse cacao, se puso café.
Pepe es un buen hombre.
Esa noche no podía conciliar el sueño por culpa de la cafeína. Miro que sus hijos estuvieran bien dormidos, y salio a dar una vuelta.
Absorbido por sus pensamientos, ando y ando, y sin saber como, fue a parar al barrio chino de su ciudad, al darse cuenta, quedo un poco acongojado, era la primera vez en su vida que presenciaba todo aquel espectáculo.
Justo cuando disponía a marchar, en el portal de enfrente, se hallaba su mujer.Se quedo algo sorprendido, iba vestida como si fuera una puta.
Pepe es un buen hombre.
Al cabo de unos segundos, y cuando salio de su asombro, se acerco a ella, la cogió de un brazo, y la subió escaleras arriba.
Aquella noche, después de veinte años casado, y después de pagarle cien euros, hizo el amor por primera vez con su mujer.
Pepe es un buen hombre.
Desde aquel día Pepe va tres veces por semana al trabajo de su mujer.
¿Pepe es un buen hombre o es un hipócrita?

J.G.Barbey

domingo, 12 de octubre de 2008

¿DINERO NEGRO?

El otro dia escuche una curiosa noticia referente a la crisis.
Decian que, no se cuantos millones de billetes de 500 euros estaban descontrolados por toda europa, vamos que el banco central europeo no tiene ni puñetera idea de donde pueden estar ubicados. Esto lo achacaban al dinero negro, en fin a la economia sumergida.
Pero porque, estos grandes politicos que tenemos, no se dedican a buscar soluciones en vez de quejarse continuamente?
Para recuperar todo ese dinero negro, hay una solucion muy sencilla.
Que el banco central europeo cambiara el color del billete de 500, o hacer un billete de menos valor. Y dar un plazo de un mes para poderlo cambiar. De esta manera, en menos de treinta dias aparecerian todos esos billetes ocultos en cajas de zapatos o debajo del colchon.
Aunque hay otra solucion, quiza un poco mas drastica.
ELIMINAR por completo el dinero en efectivo, es decir, monedas, billetes, incluso las targetas de credito.
Con nuestra huella dactilar es mas que suficiente. Podriamos hacer transacciones bancarias, comprar el pan, un coche, hacer viable una hipoteca, etc, etc.
Con solo instalar un detector de huellas en todos y cada uno de los establecimientos de nuestra gran comunidad terminariamos por completo con el problema del dinero negro.
Por lo tanto, acabariamos tambien con los tirones de bolsos, los atracos a mano armada, LAS DROGAS, la prostitucion sin legalizar, y a su vez con el proxenetismo, y a su vez con las bandas organizadas, y a su vez con las mafias, y a su vez, y a su vez, y a su vez.
Bueno, no se si esto sera realidad algun dia, pero ¿no creeis que seria una buena idea?
Estamos inmersos en el mundo de la tecnologia, no creo que fuera tan dificil aplicarla a la economia mas casera.

Quiza el unico problema seria que te podrian cortar un dedo.

J.G.Barbey


Espero vuestros comentarios

miércoles, 17 de septiembre de 2008

A ESTA SOCIEDAD

13:45
Mientras aparco el furgón delante de casa, miro la ventana del comedor abierta de par en par, la cortina esta subida, la luz encendida.
Mientras saco la llave de contacto, instintivamente hago un gesto negativo con la cabeza.
Mientras cierro la puerta con el mando, saludo al pakistani que trabaja en el lavadero de coches.
Justo debajo de la ventana del comedor abierta de par en par, dos bancos, como los que hay en los parques.
En uno de ellos, una muchacha.
Me esta mirando, con los ojos estremadamente abiertos, su cabeza medio ladeada.
Su mirada es extraña, aunque sus verdes ojos son preciosos. En su boca, una mueca, como si se estuviera riendo de mi.
Lleva una camisa estampada, uno de sus pechos totalmente fuera.
Sigo observando a esa muchacha. Mi corazón se para un segundo.
En su brazo izquierdo, una jeringa clavada cuelga llena de sangre.
Me apresuro hacia ella, colocando dos dedos en la yugular.
No encuentro sus latidos, acerco las gafas de sol a su boca, pero los vidrios no se empañan.
La muchacha esta muerta.
No se si gritar, no se si correr, no se si llorar.
Incomprensiblemente, saco el móvil del bolsillo, marco el teléfono de urgencias, y con voz queda le explico la situación. Me dicen que llegaran en breves instantes. Acto seguido llamo a la policía, me dicen algo similar.
Me siento en el banco al lado de aquella chiquilla, la vuelvo a mirar, no tendrá mas de veinte años, sus ojos ya no me parecen tan bonitos, ni la mueca de su boca una sonrisa, ahora me parece una mueca de dolor, su mirada demuestra tristeza.
¿ Quizá sera, que ahora que se que ya no esta, es mi percepción la que cambia?
Pienso en cerrarle los ojos, pero ahora ya no me atrevo a tocarla.
A los pocos minutos, llega la ambulancia, después la policía, se arma un poco de revuelo. Hasta entonces nadie se había dado cuenta de nada.
Media hora mas tarde subo a casa, estoy cansado, agotado, triste, indignado.
Mis hijos están sentados en la mesa comiendo sendos platos de lentejas, me miran, pero no dicen nada, lo han visto todo desde la ventana del comedor abierta de par en par.
Yo los miro, y mi cuerpo comienza a temblar, solo de imaginar que en un futuro no muy lejano, uno de ellos pudiera elegir el camino que eligió la muchacha del banco.
Doy media vuelta, me dirijo a mi habitación, cierro la puerta, me tumbo en mi cama, y comienzo a llorar.
No se si lloro por mis hijos, o por la chica fallecida, o por esta sociedad.


J.G.Barbey


PDTA
Esta pequeña historia como otras tantas que escribo, es ficticia.
Pero me gustaría que la leyeseis un par de veces.
Me gustaría que entre todos, pudiéramos cambiar el futuro.
Me gustaría que entre todos, intentásemos cambiar esta sociedad.
Me gustaría que vuestros corazones se ablandaran.
Me gustaría que que el cielo, siempre fuera azul, que la luna siempre fuera llena, en las caras siempre una sonrisa, que la comida fuera felicidad, y el agua pasión, que los reyes magos me trajeran una bicicleta y el ratón Perez una dentadura nueva.
Bueno, ahora en serio.
Me gustaría que intentarais ser mejores.
¿Por que?
¿No se merecen nuestros hijos una sociedad mejor?

viernes, 29 de agosto de 2008

OTOÑO

Que decir del otoño
Que sus hojas a mis pies
Hacen camino
Que sus días sin brillo
Marcan mi destino
Días fríos al sol poniente
Días húmedos
Me llevan por su corriente
Ni golondrinas ni vencejos
En sus nidos secos
Débil lloviznar
Me moja sin mojar
Huesos calados
Mirando al cielo
Veo pasar al anciano viejo
A su lado
El lazarillo
Perro fiel hasta la muerte
Mira al otoño
Después a su dueño
Y sigue el camino
Hacia el invierno canino

miércoles, 20 de agosto de 2008

Sus gritos retumbaban en todo el edificio, cada vez eran mas estridentes y esquizofrenicos, sus ojos parecían que se iban a salir de las órbitas, giraban a un ritmo frenético, mientras con sus puños ensangrentados golpeaba una y otra vez las paredes de la sala al tiempo que maldecia a todos los dioses habidos y por haber.
Yo sentado en un rincón de aquella habitación, me sentía impresionado, jamas en mi vida me había encontrado en una situación semejante, no sabia que hacer, estuve tentado de actuar, pero el miedo a que la mujer se hiciera mas daño, o incluso que me pudiera lastimar a mi, hizo que me quedara pegado a la incomoda silla.
A un metro de mi, un hombre llorando de rodillas, rezaba sin parar, ausente a los gritos de aquella mujer, las lágrimas se deslizaban por ambas mejillas como los rápidos de un río, golpeando en su abultado estomago, para después caer siempre justo en la misma baldosa, pero lo mas curioso era que cada vez que una de las gotas chocaba, mi cabeza temblaba, como si mi cerebro latiera al compás de las lágrimas.El suelo comenzaba a encharcarse. ¿podía una persona llorar tanto? Fue en ese instante de hacerme la pregunta cuando me fije en sus pantalones, el individuo se estaba orinando.
Por el pasillo, dos celadores corrían en nuestra dirección, uno de ellos ocultaba muy poco disimuladamente una jeringuilla, el otro asió fuertemente a la encolerizada señora mientras su compañero le administraba el sedante, la mujer todavía grito dos o tres veces mas, después sus músculos fueron flogeando hasta casi desvanecerse, ya solo se apreciaba un débil susurro, decía algo parecido a un hijo de no se que.
Al tranquilizarse la situación, mire interrogativo a uno de los empleados del hospital, este se acerco, la tiempo que con su mirada me señalaba la habitación sita justo en frente del hombre que rezaba de rodillas, y susurrandome al oído me dijo "alguien a violado a su hijo y después lo ha degollado."
A la señora se la llevaron en una camilla, al hombre lo convencieron que fuera a tomar algo.
Allí me quede solo, medio mareado y con todo el vello de mi cuerpo electrizado, mirando mis viejos zapatos.
Fue entonces cuando ocurrió.
Mi cuerpo se levanto como un resorte, comencé a temblar.
De la habitación donde el celador me había insinuado que se encontraba el cuerpo del niño, se oían gemidos, mire en todas direcciones buscando ayuda, pero estaba solo.
Me acerque tembloroso, entre y cerré la puerta tras de mi, la habitación estaba a oscuras, mis ojos tardaron unos segundos en acostumbrarse, allí, sobre una camilla yacía el pálido cuerpo desnudo, en su cuello una perfecta linea color carmesí,la cuenca de los ojos y las uñas casi de color negro, sus delicadas orejas casi transparentes.
Cogí una de sus delicadas manos.
El crió abrió los ojos.
Quería correr, quería gritar, pero la lúgubre mirada del niño me tenia paralizado.
-¿Ya no te duele la espalda Rafael?
Era cierto, estaba en el hospital por un fuerte dolor de espalda, pero como sabia el eso, yo no lo conocía, no lo había visto en mi vida.
Comencé a llorar, estaba muerto de miedo.
-¡Que quieres de mi, porque me haces esto!
-Necesito que me hagas un favor.
No podía terciar palabra, asentí con la cabeza.
-El que me ha echo esto es el cerdo de mi padre, por favor diselo a mi madre, ella cree que es un buen hombre, pero no es la primera vez que lo hace.
El infante cerro los ojos, me soltó la mano, y todo quedo en silencio.
Salí corriendo de la oscura habitación, comencé a vomitar, corría y corría por el pasillo, y mientras miraba mis viejos zapatos llenos de lo que había comido al mediodía me desperté.
Ja, ja, ja


J.G.Barbey

domingo, 10 de agosto de 2008

PENSAMIENTOS ABSURDOS

Hoy he entrado en un bar.
Me he dirigido al servicio
Mientras orinaba, en frente mió
En una rachola leía
Mea contento, pero mea dentro
Al salir me dirijo al dueño y le digo
He meado triste, ¿me deja una fregona? Por favor

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Hoy que tenía tantas ganas
De verte
Voy y me quedo ciego



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El humilde y orgulloso
Acaba siendo moroso


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Mirando estoy el vello de mi brazo
Cuando una duda me asalta
¿Habrá algún pelo de mi cuerpo que tenga mi misma edad?

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Hoy hace un mes mi hija me dio un beso
Sin venir a cuento
Y me dedico un te quiero
Hoy hace un mes que no me afeito
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Odio a los hombres
Que odian a los hombres
Luego, ¿ me odio a mi mismo?

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Sentado frente a la caja tonta
Mirando sin ver nada
Introducido en mis ausencias
Y urgando mi nariz
Un gran moco saco
Y al vacio lo lanzo
Y mierda¡ a la pantalla se a pegado

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Mi hija dice que tiene un movil
Pero yo creo el movil la tiene a ella




J.G.Barbey

SUEÑO DE VERANO

Sentado junto al árbol
De esta montaña
Veo surcar un velero en el mar
El mar donde nací
Un día marchare con el
Y allá donde el viento amaina
Dormiré
La lluvia beberé o me beberé la sed
Tumbado en la proa
Mirando el firmamento
Con mil estrellas dibujo tu semblante
Y mientras escribo esta canción
Vuelvo a mirar al cielo
Y una estrella fugaz me ha hecho despertar
Tumbado desnudo en el lecho
Mirando al techo desconchado en una esquina
No se si estoy muerto
O soñando pegado a tu pecho
Si vivo estoy
Volveré a dormitar
Y soñare
Que sentado junto al árbol
De esta montaña
vi. surcar un velero en el mar
El mar donde nací
Pero si he muerto
Enterrarme bajo el árbol
Que buenas setas le daré
Al que se siente en el árbol
De esta montaña
Viendo surcar un velero en el mar
El mar donde yo nací.


J.G.Barbey

LOS CONSEJOS DE MAMA

Era un lunes por la mañana,
Mi madre me despertaba,
Me dijo,¡ levanta cañete que son las siete!
Yo mire el despertador, eran las ocho. ¿estará perdiendo vista mi madre?
Me dirigí al comedor, el desayuno estaba preparado en la mesa, mientras daba un gran trago al café con leche, jugueteaba con la jarra de agua sita en el centro de la mesa, mi madre desde la cocina me decía,¡ agua que no has de beber déjala correr!
Mire la jarra, no me apetecía agua, la volqué y deje que el agua corriera. Dos pescozones sentí en mi cabeza, mientras oía unos grandes improperios que no me atrevo a reproducir.
Estaba un poco confundido.
Después de asearme, fui presto a vestirme, pero no atinaba a meter un brazo por la manga.
Mi madre me dio un buen consejo ¡si tienes prisa ves despacio!
Yo que siempre intentaba hacer caso a mi madre, comencé a vestirme lo mas despacio que pude.
Llegue tarde al colegio, maldecía a mi progenitora, mientras, castigado de rodillas, y con los brazos en cruz, soportaba una Biblia en cada mano.
Por la noche, después de cenar, me dio el pijama invitándome a ir a la cama,¡venga que mañana hay que ir al cole! ¡joo otra vez madrugar!
A quien madruga dios le ayuda.
Me acosté, treinta segundos después me levante, espere y espere. Nadie me ayudaba, ¿y dios donde estaba? Mama se reía a carcajadas, mis hermanos se descojonaban.
Llego el fin de semana, era sábado, nos fuimos de excursión a la montaña, jugaba con un amigo, mi madre me malmiraba, no le gustaba aquel niño, decía que su padre vendía coca ,¿qué tendría mi mama en contra de los panaderos?
Me miro y me dijo afablemente ¡a quien buen árbol se arrima buena sombra le cobija!, mire a mi amigo, escudriñe a mi alrededor, busque el árbol mas grande y mas frondoso que había en la montaña y salimos corriendo hacia el, tumbándonos en su sombra.
Cayó un rayo y partió el árbol, jo casi nos mata.
Mi madre lloraba mientras corría, ¿le daba pena que no me hubiera caído el rayo a mi?
Estaba empezando a dudar de los consejos de mi madre.
Sábado noche después de cenar, mama, mama, mama, mama, mama, queeeeeeeeeeeee,¿ iremos mañana a ver al yayo?, hace tiempo que no vamos
¡antes son mis dientes que mis parientes!
Esta si que es buena, pero si no tienes dientes.
Dos cachetes mas. Me estoy empezando a hartar.
Mama mama, mama mama, queeeeeeeeeeeeeeee, el vecino ,¿por qué ya no esta en su casa?
Porque no hay carga mas pesada, que una mujer ligera.
¿.........? ¿se esta volviendo mama tarumba? ¿cómo va a ser pesado una cosa ligera?
Domingo por la tarde, hace un sol radiante, bajamos a la calle, mi madre con la silla, a charrar con las vecinas, ¡mama me voy a jugar con Manuel! El hijo del panadero, si si ese que vende coca, mi madre no dice nada, pero me mata con la mirada, vamos corriendo y jugando, pasamos por el quiosco de Juanjo, el quiosquero esta dentro, Manuel me mira mientras su mano se desliza en el interior del congelador, coge dos helados, y pies para que os quiero.
Diez minutos después, sin previo aviso aparece mi mama
¿has robado tu, los helados? Me pregunta inquisidora.
Manuel se adelanta, y le contesta ¿cómo puede usted pensar eso señora?
Mi madre me mira con ira ¿y esas manchas de chocolate en el suéter?
Manuel comienza a correr, y yo tras el y mi madre tras de mi.
Pero mientras corro, recuerdo unas sabias palabras de mi madre.
Me paro de sopetón, y comienzo a cojear, ja, ja, ja, ahora lo cojera a el primero.
Inexplicablemente me alcanza de un brazo, ¡madre mía que paliza me esta dando!
Entre palo y palo consigo decirle, ¡pero si yo era el cojo! ¡ porque no has cogido primero al mentiroso!.
Lunes por la mañana en el colegio, todavía tengo el culo dolorido.
Ha llegado una profesora nueva, ¡es guapísima! Y encima me esta explicando lo que es una metáfora.
Ahora empiezo a entender a mi madre.





J. G. Barbey

martes, 5 de agosto de 2008

Conversaciones en el bar

Sentados en una mesa en el ultimo rincon del bar,envueltos de humo y canciones veraniegas:
- Patricia, ¿que te parece si nos sentamos en las sillas?
Ella sonrie, pero sus ojos estan tristes.
Barrunto ya hace dias que le pasa algo, se que tiene ganas de hablar, pero yo espero que sea ella la que de el primer paso.
-Julian.
-Dime.
-No nada.
-Tu veras.
-No se tio, es por..... por... por la hija de puta esa que esta con mi padre.
- ¿porque la insultas?
- ¿que porque la insulto? ¿tio es que no lo entiendes?
-No, esplicamelo
-La arpia esa de los cojones, sale de la nada, intenta ocupar el puesto de mi madre, y despues seguro que querra quedarse con todo, bueno, no es que haya mucho, pero da igual lo que hay es mio y de mi hermano. No voy ha consentir que nos quite lo que es nuestro.
-Me parece, Patricia, que es un poco egoista por tu parte pensar de esa manera,¿no crees?
-Tu eres mi amigo, deberias comprenderme.
-Eres tu, y solamente tu quien deberias comprender a tu padre. Tu madre murio hace ya cinco años, desde entonces se encuentra muy solo. Esa mujer, ha ocupado ese sitio vacio y frio que habia al otro lado de la cama, dandole calidez, esa mujer es la que ahora le lava los calzoncillos y se lo come a besos cada vez que entra por la puerta, esa mujer es la que le va aguantar los pedos el resto de sus dias, ¿no sera justo que se lleve una pequeña tajada de lo poco que tiene tu padre?.
Patricia me mira con ira, sus ojos estan injectados en sangre, se que de un momento a otro va a esplotar, pero decido seguir hablando.
-¿Es que no te acuerdas, cuando llegaba a casa con la espalda dolorida, de estar catorce horas trabajando en la obra? ¿es que no te acuerdas, cuando los fines de semana no podia llevaros a la playa, ni hacer una costillada, ni al cine, porque trabajaba en un restaurante otras tantas horas y llegaba a casa con los pies reventados? ¿es que no te acuerdas, que todo eso lo hacia por sus hijos, para que tu te pudieras sacar la carrera de medicina, para que tu queridisimo hermanito, se fuera un año a inglaterra para perfeccionar su ingles, segun el? ¿no recuerdas, los años que tu madre paso de rodillas limpiando escaleras para que sus hijos llevaran ropas de marca que solo os poniais una vez? ¿ no crees que tu padre ya ha sufrido bastante? ¿no le toca ya disfrutar?
Patricia se pone en pie lentamente.
-Eres un cabron, pensaba que eras mi amigo, y resulta que me echas mas tierra encima.
-Claro que soy tu amigo, por eso te digo lo que pien......
Pero Patricia ya esta casi en la calle, soltando pestes por su boca.
Me quedo pensativo, mientras mi dedo hace resbalar las gotas de la empañada copa de cerveza.
¡Cuanto egoismo dios mio! Esta imbecil es una estupida.
Yo que la he visto, cuando invita a sus amigos pijos a comer, y no invita a su propio padre porque dice que no tiene modales en la mesa y se averguenza de el.
Ese hombre, que tuvo la desgracia de no poder ir a la escuela por haber miseria en su casa, y tener que trabajar desde los doce años.
Yo que fui hijo, y ahora soy padre me revelo contra todo esto.
Quiza es culpa delos padres, por querer dar a los hijos todo aquello que ellos no tuvieron.
Yo insto a todos aquellos que sean esclavos de los buitres que hemos criado, se revelen contra ellos.
Que cuando llegue la hora de la jubilacion, vendan sus propiedades si las tienen, y se pateen todo en su propio disfrute.
Que espulsen delos nidos a estos parasitos, y aprendan a buscarse la vida.
Nosotros que perdimos media vida por ellos, y ellos nos muestra su egoismo.
A todos los hijos decirles:

SOLO OS PEDIMOS UN POCO DE CARIÑO


J.G.Barbey

lunes, 28 de julio de 2008

ESTOS GRUPOS ME INSPIRAN

Me encuentro tumbado, en una ALAMEDA, a unos cuantos km de LA FRONTERA de ALASKA, mi intención siempre había sido ir a TENNESSEE, y sin embargo aquí me hayo mirando el cielo AZUL Y NEGRO.
Saco de mi bolsillo un paquete de CELTAS CORTOS, tentando a la suerte, ya que hace unos años me dijeron en la SEGURIDAD SOCIAL que si seguía con este vicio seria un MARTIRIO para mis pulmones, fueron LOS MISMOS que me prohibieron el TEQUILA.
Un gran estruendo hace levantar mi cansado cuerpo, suena como un OBUS, por la carretera un par de BOLIDOS, como si se tratara de un DUO DINAMICO hacen rugir a la par sus PISTONES. Se acercan a gran velocidad y aparcan junto a mi CADILLAC, de ellos se bajan cuatro individuos y una mujer, miro sus caras por si reconozco algún enemigo, pero mas bien parecen AMISTADES PELIGROSAS, uno lleva un LEÑO en la mano, LA DAMA SE ESCONDE, el de en medio parece un poco LOQUILLO, pero tendré que tener cuidado con EL ULTIMO DE LA FILA pues con su diestra esta sacando una NAVAJITA PLATEA.
Salgo corriendo mientras cojo de un árbol una MANZANITA y pensando para mis adentros que esto puede ser un SINIESTRO TOTAL, el mas cercano a mi comienza a darme GOLPES BAJOS, mientras la chica sube al coche, enciende su RADIO FUTURA mientras grita OLE OLE y comienza a bailar una DANZA INVISIBLE, intento zafarme mientras espero que llegue LA GUARDIA del Canadá. De todos ellos, los que parecen mas COMPLICES, se hablan como si se contaran todos LOS SECRETOS de la UNION europea, cuando estoy a punto de verme como en un funeral de los TOREROS MUERTOS aparece como salvadores LOS INHUMANOS también LOS ILEGALES y por supuesto LOS ELEGANTES, mientras LOS BRABOS brazos del BARON ROJO, les da a mis enemigos JARABE DE PALO, a mi se me pone el EXTREMO DURO pensando en mis PRESUNTOS IMPLICADOS como si ellos fueran mis HEROES DEL SILENCIO.
Han pasado ya varios años de todo esto, pero sigo recordándolo mientras construyo un MECANO.


J.G.Barbey

domingo, 27 de julio de 2008

UN DIA EN LA PLAYA

Por fin llego el verano, los colegios han cerrado sus puertas, los críos están contentos y dando por saco.

Domingo 7:30

Tortilla de patata, croquetas, bronceador,sombrillas,sillas y mesa, bocadillos, pelotas, cubos, la abuela, el sobrino, palas, bañadores, toallas, se nos olvida algo cariño?

-¿Has cogido las gafas de sol?

8:40 de la mañana: Nos disponemos a bajarlo todo, "mierda el ascensor estropeado"los niños bajando corriendo por las escaleras y cantando de alegría (se oyen improperios de algún vecino cascarrabias), Comienzan los gritos de mi mujer, la abuela, como siempre, echándome la culpa de todo. Yo callo y sigo bajando cargado con la nevera, los cubos, tres gorras en la cabeza, las toallas al hombro y una pelota debajo de cada brazo.

Media hora después, y con un gran ingenio por mi parte, he conseguido introducir todo en el maletero. Mi mujer ha subido de nuevo a casa, se le ha olvidado el pinta labios. -Para que cojones lo querrá para ir a la playa-

Cuando vuelve a bajar me pongo a sudar, va cargada con cinco o seis bolsas, miro el maletero, no cabe ni un alfiler, miro las bolsas, una sandía, dos melones, cuatro kilos de melocotones, galletas, diversas bolsas de papas fritas, berberechos, almejas, olivas y un cuchillo, sigo sudando.

Por fin todos montados en el coche, miro a mi amada, ella me mira a mi, ¿se nos habrá olvidado algo?-Quieres arrancar ya y poner el aire joder- (Ella tan simpática como siempre).

Vivimos a cinco minutos de la playa, pero claro esa no le gusta a la familia, no, no, tenemos que ir a una que esta a cincuenta kilómetros de casa.

Dos horas después estamos a cinco Km de nuestro destino parados en la carretera, mi mujer discutiendo con su madre (la abuela), los niños cantando por enésima vez la misma canción, el pequeño con su estridente vocecilla golpeando mis timpanos, "¿falta mucho papa, tengo pipi, cuando llegamos, puedo comerme una galleta?".

Mis pensamientos se alejan como por arte de magia de aquel lugar. Estoy en la oficina, relajado, tranquilo, el aire acondicionado funciona a la perfección, miro como contornea sus caderas la secretaria del jefe, y sus pechos, madre mía que pechos.

-Arranca ya coño, o es que quieres estar aquí todo el día-

12:59 por fin hemos llegado. no hay sitio para aparcar. los dejo a pie del paseo con todos los bártulos, yo me voy a buscar sitio donde dejar el coche y a refrescar mi garganta.

Tres cuartos de hora después consigo encontrarlos entre el gentío, han conseguido instalarse en un metro cuadrado a doscientos metros del agua, al lado , una familia con seis hijos y un perro, "esto no pinta bien"

Me siento en una esquina de la toalla, saco un bocadillo de choper de la bolsa, mientras mi mujer me embadurna de protección solar, los seis niños de los vecinos comienzan a correr todos de golpe.

miro el bocadillo lleno de arena, la madre me mira como queriéndose disculpar, pero la muy jodia se calla y se da media vuelta. Escondo el tentempié debajo de la toalla, mejor que mi amada no se entere sino habrá pelea.

Los niños están insoportables, (la abuela no los deja bañarnos hasta que no hagamos la digestión).

Son las tres, casi la hora de comer, la abuela nos da permiso.

Nos dirigimos al agua sorteando sombrillas, gruesas señoras sin vergüenza con los pechos al aire, botellas de cerveza vacías, una jeringuilla, un crío perdido, dos castillos de arena y los clásicos chicos de gimnasio jugando con las palas y exhibiendo sus abdominales.

Yo con mi barriga cervecera me lanzo al agua como una foca.

-Diiiiiiiiiiiiiiiiiooooooooooooooooooosss el agua esta como el caldo que hace mi suegra-

Ella, su hija y los nietos todavía están en la orilla haciendo ridículos gestos para entrar en el agua,

¿porque agitan los brazos como si volaran cuando se mojan los pies?¿porque gritan y salen corriendo cuando viene una ola, si lo que quieren es meterse en el agua?

Aun no se han mojado las rodillas, cuando comienzan a sonar silbatos, los vigilantes de la playa prohiben bañarse, "el agua esta llena de medusas".

Recogemos y nos vamos.

Tres horas mas de caravana.

Tres horas mas de aguantar a los niños, a la suegra, a mi evasiva imanación, a la familia con seis niños y el perro que lleva casi todo el viaje en el coche de al lado,el pinchazo a mitad de camino, a mi querida y amada esposa renegando todo el viaje.

En fin un perfecto día de playa.

¿No es normal que hayan tantos divorcios después de unas ricas vacaciones en familia?



J.G.Barbey

sábado, 26 de julio de 2008

¿PARADOS?

Hoy leyendo uno de esos periódicos gratuitos, me he encontrado con esta noticia.
No tendría nada de particular, ya que nos estamos introduciendo en esa pequeña recesión económica según Z P, lo curioso es que en la cola del paro que muestra la fotografía, hay una monja.
Esta tan mal, la Santa Madre Iglesia que envía a sus hermanas a tramitar el paro?
¿Es esto una muestra de la decadencia de la iglesia?
¿O quizá va para arreglarle los papeles a su marido (el de arriba)?
¿O a lo mejor esta postulando entre los mas pobres?
Yo les recomendaría que que hicieran inventario de todas las pertenencias que no usan y fueran a venderlas a una de esas tiendas de segunda mano, seguro sacarían una buena tajada para repartir entre sus feligreses.
Yo les recomendaría que siguieran los pasos de su Jesús, que fueran descalzos, que practicasen la palabra de dios no solo con su lengua, que viajasen a pie, como el lo hizo en su dia´.
Este articulo esta escrito medio en broma. Pero reflexionemos, "veremos en verdad algun dia a los miembros de esta secta cristiana cobrando el subsidio de desempleo"?
¿Seria demasiado el castigo, para estos Obispos que viven en la opulencia de espaldas a sus creyentes? O por el contrario, seria un castigo divino.
Refexionen, y caquen sus propias conclusiones.