domingo, 10 de agosto de 2008

LOS CONSEJOS DE MAMA

Era un lunes por la mañana,
Mi madre me despertaba,
Me dijo,¡ levanta cañete que son las siete!
Yo mire el despertador, eran las ocho. ¿estará perdiendo vista mi madre?
Me dirigí al comedor, el desayuno estaba preparado en la mesa, mientras daba un gran trago al café con leche, jugueteaba con la jarra de agua sita en el centro de la mesa, mi madre desde la cocina me decía,¡ agua que no has de beber déjala correr!
Mire la jarra, no me apetecía agua, la volqué y deje que el agua corriera. Dos pescozones sentí en mi cabeza, mientras oía unos grandes improperios que no me atrevo a reproducir.
Estaba un poco confundido.
Después de asearme, fui presto a vestirme, pero no atinaba a meter un brazo por la manga.
Mi madre me dio un buen consejo ¡si tienes prisa ves despacio!
Yo que siempre intentaba hacer caso a mi madre, comencé a vestirme lo mas despacio que pude.
Llegue tarde al colegio, maldecía a mi progenitora, mientras, castigado de rodillas, y con los brazos en cruz, soportaba una Biblia en cada mano.
Por la noche, después de cenar, me dio el pijama invitándome a ir a la cama,¡venga que mañana hay que ir al cole! ¡joo otra vez madrugar!
A quien madruga dios le ayuda.
Me acosté, treinta segundos después me levante, espere y espere. Nadie me ayudaba, ¿y dios donde estaba? Mama se reía a carcajadas, mis hermanos se descojonaban.
Llego el fin de semana, era sábado, nos fuimos de excursión a la montaña, jugaba con un amigo, mi madre me malmiraba, no le gustaba aquel niño, decía que su padre vendía coca ,¿qué tendría mi mama en contra de los panaderos?
Me miro y me dijo afablemente ¡a quien buen árbol se arrima buena sombra le cobija!, mire a mi amigo, escudriñe a mi alrededor, busque el árbol mas grande y mas frondoso que había en la montaña y salimos corriendo hacia el, tumbándonos en su sombra.
Cayó un rayo y partió el árbol, jo casi nos mata.
Mi madre lloraba mientras corría, ¿le daba pena que no me hubiera caído el rayo a mi?
Estaba empezando a dudar de los consejos de mi madre.
Sábado noche después de cenar, mama, mama, mama, mama, mama, queeeeeeeeeeeee,¿ iremos mañana a ver al yayo?, hace tiempo que no vamos
¡antes son mis dientes que mis parientes!
Esta si que es buena, pero si no tienes dientes.
Dos cachetes mas. Me estoy empezando a hartar.
Mama mama, mama mama, queeeeeeeeeeeeeeee, el vecino ,¿por qué ya no esta en su casa?
Porque no hay carga mas pesada, que una mujer ligera.
¿.........? ¿se esta volviendo mama tarumba? ¿cómo va a ser pesado una cosa ligera?
Domingo por la tarde, hace un sol radiante, bajamos a la calle, mi madre con la silla, a charrar con las vecinas, ¡mama me voy a jugar con Manuel! El hijo del panadero, si si ese que vende coca, mi madre no dice nada, pero me mata con la mirada, vamos corriendo y jugando, pasamos por el quiosco de Juanjo, el quiosquero esta dentro, Manuel me mira mientras su mano se desliza en el interior del congelador, coge dos helados, y pies para que os quiero.
Diez minutos después, sin previo aviso aparece mi mama
¿has robado tu, los helados? Me pregunta inquisidora.
Manuel se adelanta, y le contesta ¿cómo puede usted pensar eso señora?
Mi madre me mira con ira ¿y esas manchas de chocolate en el suéter?
Manuel comienza a correr, y yo tras el y mi madre tras de mi.
Pero mientras corro, recuerdo unas sabias palabras de mi madre.
Me paro de sopetón, y comienzo a cojear, ja, ja, ja, ahora lo cojera a el primero.
Inexplicablemente me alcanza de un brazo, ¡madre mía que paliza me esta dando!
Entre palo y palo consigo decirle, ¡pero si yo era el cojo! ¡ porque no has cogido primero al mentiroso!.
Lunes por la mañana en el colegio, todavía tengo el culo dolorido.
Ha llegado una profesora nueva, ¡es guapísima! Y encima me esta explicando lo que es una metáfora.
Ahora empiezo a entender a mi madre.





J. G. Barbey

1 comentario:

Maria Isabel Lopez dijo...

Buenísimo todavía estoy riendo